domingo, 22 de abril de 2018

¿Dónde están NOSOTRAS que no las veo? elhuffingtonpost

YOLANDA DOMÍNGUEZ
Quiero que cierres los ojos por un momento e intentes imaginar a una mujer poderosa. Probablemente a tu ojo izquierdo le hayan dado espasmos al escuchar estas dos palabras juntas y tu lóbulo temporal está sudando la gota gorda tratando de encontrar un referente de mujer con poder en los lugares más recónditos de tu memoria. Tras un lapso de tiempo (mucho más largo que si te hubiese preguntado por un hombre) te habrán venido a la cabeza dos tipos de perfiles: el de Angela Merkel, la presidenta de Alemania, con pantalón, pelo corto y semblante serio. O el de Beyoncé, la joven cantante con body-tanga y taconazos, que contornea su culo de arriba a abajo. El acceso de las mujeres a los lugares que asociamos con el poder suele estar totalmente vetado a no ser que nos pongamos el disfraz de tío en el caso de la política, o nos despelotemos en el caso del espectáculo.
Resulta patético comprobar cómo los hombres poderosos intentan hacernos creer, sin éxito, que sí cuentan con nosotras. Desde dirigentes de partidos de derechas, como Mariano Rajoy y Albert Rivera, que tras la manifestación del 8M se colocaron lacitos morados en la solapa y proclamaron su deseo de "liderarnos". Hasta los tres cabezas de cartel de uno de los partidos de izquierdas, Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Ramón Espinar, que esta semana han posado para la foto con un gran letrero que decía "NOSOTRAS". No sabemos si también pensaban embutirse en el body-tanga de Beyoncé pero tampoco les ha hecho falta para hacer el más absoluto ridículo. Mientras estos tres hombres se dan patadas y se ponen zancadillas para ser el que más manda, sonríen luciendo la camiseta morada y el femenino plural detrás. No se han enterado de nada.
Ahora quiero que se hagan otra pregunta... y esta es incluso más complicada. ¿Qué es el poder? Normalmente asociamos el poder a ocupar el espacio público. A ser muy reconocido o famoso. A tener mucho dinero. A obtener reconocimiento. A competir. A ser egoísta y agresivo. A aniquilar a todos tus contrincantes ¡que no quede nadie! A tener enemigos. A estar solo. En esta definición de poder las mujeres no cabemos (y sinceramente... ¿quién quiere caber ahí?). El poder ha sido construido como un territorio exclusivamente masculino para demostrar, entre otras cosas, la propia masculinidad. Las mujeres que pretendan invadir estos espacios serán duramente castigadas con todo tipo de insultos y amenazas. ¡Malfollada! ¡Zorra! ¡Gorda! ¡A fregar! Algo que, por supuesto, en las redes sociales también pasa. Hace unos días la directora del Diario Público, Ana Pardo de Vera, fue duramente criticada por cientos de hombres tras denunciar en redes a un tipo que la acosaba haciéndose pajas. Aunque nos violen o nos maltraten debemos permanecer calladas. Si en esta idea de poder las mujeres no tenemos un lugar ni somos bien recibidas, sino más bien "utilizadas", quizás lo que tengamos que hacer sea transformar la definición misma de poder. Para caber.
Hay muchísimas personas, entre ellas grandes mujeres, que están inspirando cambios muy importantes en la sociedad y que no necesariamente aparecen en los telediarios gritando a sus adversarios ni desnudándose en navidad. Quizás sea el momento de virar el concepto de poder desde lo individual hacia lo colectivo. Dejar de una vez tanto coaching de liderazgo y enseñar a los niños y las niñas a valorar el trabajo colaborativo. Entender el poder no como algo que se ostenta, sino que se entrega y se reparte. Alguien que no reclama el foco de atención, sino que cede el micrófono. Personas que no lo ocupan, sino que lo liberan. Es poderoso quien escucha. Quien logra hacer piña. Quien transmite valores. Quien aporta sin ser más que nadie.
Si al inicio de este post te hubiese preguntado "imagina a un hombre poderoso" probablemente te habría venido a la cabeza Donald Trump... Si es así, queda patente que el concepto de poder debe cambiar.

"Nadie debería ofenderse por la verdad de la historia" granadahoy.com

Augusto Ferrer-Dalmau VANESA LOBO

-se dedica usted a pintar acontecimientos históricos que sucedieron hace cientos de años. ¿Cómo se las ingenia para viajar en el tiempo?
-A fuerza de documentación, ya sea en forma de visitas a expertos, a bibliotecas, museos, colecciones y amigos que saben de la materia.
-Leí en una ocasión que, años después, sigue usted sorprendiéndose cuando afronta el reto de documentarse para pintar un cuadro. ¿Se ha llevado sorpresas durante el proceso?
-Pues muchas, muchísimas veces. Por ejemplo desconocía al pintar el cuadro La marcha de Gálvez que ya entonces, cuando España ayudó a los norteamericanos en su Guerra de la Independencia, había hombres negros que eran libres o, por ejemplo, que los nativos americanos ayudaron a los españoles en su marcha al igual que los mismos colonos. En verdad es que no hay un cuadro que pinte que no me sorprenda en la fase de documentación. El cuadro viajará en breve a Estados Unidos.
-Frecuenta usted zonas de conflicto, tales como Líbano o Afganistán. ¿Son más difíciles de pintar las guerras de hoy en día?
-Es evidente que los uniformes de los soldados de la actualidad son menos bonitos que los de hace siglos. Pese a todo, el entorno hoy en día cobra especial protagonismo. Hace apenas unos días estuve en Malí, a más de cuarenta grados a la sombra, tomando apuntes de los soldados españoles y de la importantísima labor humanitaria que allí desarrollan.
-A usted y a otro experto en batallas como es el periodista y escritor Arturo Pérez Reverte les une una estrecha amistad...
-Así es. Es mi mejor amigo desde hace muchos años. Es una amistad real y muy profunda. A los dos nos unen muchas cosas. A ambos nos gusta la historia de los ejércitos, los uniformes, la vida militar, las historias de los soldados...
-¿Desde cuándo ejerce como pintor de batallas?
-Desde finales de los años 90. Desde hace unos 20 años aproximadamente. Antes pinté otras cosas, como paisajes urbanos. La pintura militar es mi actividad profesional y tengo en la actualidad numerosos encargos.
-¿Cuánto tiempo tardaría en pintarme un cuadro si se lo encargara en este preciso momento?
-El tiempo de espera suele estar ahora mismo en el entorno de los tres años.
-Recientemente en Jerez, en el transcurso de un acto de la Academia de la Diplomacia y de un homenaje al rejoneador Álvaro Domecq, usted le regaló un conquistador español a caballo y lanza en ristre. ¿Por qué eligió ese motivo?
-Porque a mi juicio resume buena parte de lo que, como apasionado de los caballos, siento al ver a este hombre haciendo su trabajo. Además, el cuadro resume la esencia de lo español en una conquista de América que se hizo a lomos de caballos de Jerez de la Frontera.
-Si algo le caracteriza es que sus obras no son precisamente pequeñas...
-Es cierto, suelen tener una anchura mínima de dos metros. Son así.
-¿Qué cuadro le queda por pintar?
-Pues ya tengo en la cabeza la obra que creo que será el culmen de mi carrera. Se llamará La toma de Tetuán.
-¿Sobre qué motivo versará en concreto?
-En esta batalla participaron los catalanes. Acudieron a la llamada como voluntarios y, para ser los primeros en colocar la bandera española, hicieron un castillo humano de castellers y un niño subió hasta la cumbre para colocarla. Ese será el motivo.
-Me parece que a algunos sectores políticos no les va a gustar precisamente el cuadro...
-Nadie puede enfadarse. A fin de cuentas es historia. Nadie la puede negar. La historia es verdad. Y nadie debería ofenderse por la verdad de la historia.

La larga historia del hombre en los humedales del Padul granadahoy.com

  • Un estudio sobre la ocupación del entorno señala la baja presencia humana en la época romana
  • Está financiado por el Ministerio de Economía y dirigido por el catedrático de Arqueología de la UGR Antonio Malpica
  • Estuvo desecado del XVII a principios del XXI
La larga historia del hombre en los humedales del Padul

El proyecto Utilización y ocupación de las zonas húmedas en la Andalucía medieval (ZHAM), iniciado en 2016 y financiado por el Ministerio de Economía y dirigido por Antonio Malpica Cuello, Catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada, tiene como objetivo determinar la existencia o no en época medieval de las zonas húmedas andaluzas, así como su ocupación (poblamiento) y utilización (agricultura, ganadería, etc.)ecieron desecados desde el XVII al XXI
Una parte importante dentro de la investigación que se está realizando en el proyecto ZHAM ha sido la prospección arqueológica del entorno de la laguna de Padul. Este humedal, del que se tiene constancia de su existencia en época medieval, fue prácticamente desecado en su totalidad durante el siglo XVII cuando se drenó el agua para extender los campos de cultivo de secano. A principios del siglo XXI, una serie de factores tanto antrópicos (el fin de la extracción de turba del subsuelo) como naturales (una inusitada cantidad de lluvia) provocaron que se recargara el acuífero y la laguna volviese a aflorar, extendiéndose desde entonces y poco a poco ocupando el espacio que le corresponde. Es bien conocida la existencia de restos de mamut y otros restos paleontológicos desde los años 70, si bien lo que ocurre con la laguna en épocas prehistóricas, romana y medieval es más desconocida incluso para las gentes del pueblo, al menos hasta que empieza a haber una documentación escrita relativamente abundante, e incluso representaciones gráficas y cartográficas, coincidiendo precisamente con el inicio de la desecación del humedal.
Para conocer la forma en la que las comunidades humanas se han relacionado con este humedal, de qué forma se gestionaron o directamente explotaron los recursos naturales existentes en su interior y en sus inmediaciones, se diseñó una prospección arqueológica superficial que ha durado varios meses, desde marzo de 2017 a enero de 2018. Dirigida por Malpica, ha contado con la participación de un grupo de arqueólogos: Guillermo García-Contreras y Teresa Koffler, acompañados de un geógrafo, Jonatan Arias García y una fotógrafa, Manuela Fernández Cuesta, así como otros especialistas y estudiantes de la Universidad de Granada que han acudido en momentos puntuales. Para algunos de ellos ha sido su primera experiencia de trabajo arqueológico de campo, ya que el proyecto ZHAM no deja de lado tampoco el necesario aspecto formativo que debe tener la investigación universitaria.
Estas prospecciones arqueológicas superficiales consisten en recorrer el campo, asignando un número identificativo a cada área que se individualiza por sus características geográficas, topográficas, por la pendiente que tiene, o por las parcelas de cultivo, entre otros rasgos. Dentro de cada área se recogen los materiales superficiales, generalmente cerámicas y metales, así como se estudian las irregularidades del terreno, la existencia de materiales de construcción como mampuestos, tejas o ladrillos, o la existencia de infraestructuras productivas, como acequias, terrazas de cultivo etc.
Todo ello, junto con la microtoponimia, es decir el nombre con el que popularmente se conoce a cada zona, son los datos que en conjunto permiten intuir qué tipos de restos puede haber enterrados o en qué momento se construyó un determinado campo de cultivo, un molino o un camino. Con todo ello, a lo que habría que unir la información de la documentación escrita, se han podido reexaminar algunos yacimientos ya conocidos, así como descubrir varios otros nuevos, desde prehistóricos hasta nazaríes, pasando por algunos restos altomedievales, y siendo llamativa la relativa escasez de restos de época romana.
Ahora las investigaciones están en fase de estudios de laboratorio, a cargo de Cristina Martínez Álvarez especialista en cerámica medieval de la UGR. También de digitalización e informatización de los resultados, con Sergio Palomo al frente como especialista en algunos de los programas informáticos utilizados. Aunque ya se han ido publicando algunos trabajos preliminares, en los próximos meses comenzará a redactarse la memoria final del trabajo realizado, así como los artículos que se irán presentando en varias prestigiosas revistas científicas.

sábado, 21 de abril de 2018

¿Se debe aplicar la crema de sol antes o después de la hidratante? elhuffingtonpost

Los dermatólogos responden.


SPORRER/RUPP VIA GETTY IMAGES
No cabe duda de que la crema solar es el producto más importante de tu rutina de cuidado facial.
"No importa el dinero que gastes en productos como aceites, retinol o vitamina C; si no aplicas protector solar, estás tirando el dinero", afirma el doctor Samer Jaber.
Todo el mundo debería aplicarse crema solar independientemente de la época del año, en especial en la cara, que está expuesta al sol de forma regular. No obstante, puede resultar confuso calibrar en qué momento de la rutina de cuidado facial es aconsejable ponérsela. La duda más frecuente es: ¿hay que aplicarse la crema de sol antes o después de la hidratante?
La realidad es que ni siquiera los propios dermatólogos se ponen de acuerdo en la respuesta. La edición estadounidense del HuffPost ha preguntado a algunos expertos al respecto y, pese a que la mayoría difiere, hay una cosa en la que coinciden: todo el mundo debería usar crema solar.

Mejor filtros físicos que químicos

Los dermatólogos recomiendan usar protección solar con filtros físicos (que actúan como pantalla) en lugar de químicos (que transforman la energía solar), con un factor SPF 30 como mínimo. El protector solar físico contiene ingredientes minerales, como óxido de cinc o dióxido de titanio, que refleja los rayos ultravioletas. Los protectores solares químicos, en cambio, contienen ingredientes como oxibenceno, octinoxato, octisalato y avobenzono y dependen de una reacción química para proteger la piel, explica la dermatóloga Melda Isaac. Los protectores químicos absorben los rayos UVA y los liberan como rayos infrarrojos.
"Los protectores químicos se degradan más fácilmente cuando se está expuesto al sol", señala Isaac, y añade que no son tan estables como las fórmulas físicas. Los protectores físicos no están hechos "a prueba de balas", pero "son más resistentes y ofrecen una mayor protección al sol", apunta.

"Limpia, trata, hidrata y protege" (en este orden)

Según Isaac, el momento ideal para aplicar la crema solar es en último lugar, después de cualquier tratamiento, sérum antioxidante o crema hidratante. La regla de oro es "limpia, trata, hidrata y protege", asegura.
No obstante, el orden en el que deben aplicarse los productos depende del tipo de formato utilizado: polvos o crema.
"Si usas un protector en formato crema, como hace la mayoría, asegúrate de aplicarlo después de la crema hidratante", señala Isaac. "Si lo mezclamos con el hidratante, lo único que estamos consiguiendo es diluir la crema y hacerlo menos eficiente. Después de eso, podemos aplicar el maquillaje si queremos".
Hay que tener en cuenta que los protectores que contienen óxido de cinc y dióxido de titanio pueden causar sequedad. De modo que si aplicamos el hidratante en primer lugar, no quedarán residuos pegajosos.
En caso de usar protector de polvos, Isaac explica que es posible aplicarlo encima del maquillaje, a modo de acabado. Una ventaja de los polvos es que resulta sencillo volver a aplicarlos a lo largo del día, sin preocuparse en exceso de que se estropee el maquillaje.

Volver a aplicar cada dos o tres horas

La doctora Y. Claire Chang coincide con que el protector debería formar parte de la rutina facial de cualquier persona, pero propone otro momento para aplicarlo. "Por la mañana recomiendo hacer una limpieza suave y aplicar productos con ingredientes activos (como la vitamina C o ácido glicólico); después recomiendo aplicar una capa de protector solar antes de hidratar y maquillar", cuenta al HuffPost.
"En los últimos años se ha extendido el rumor de que, en realidad, el protector solar no es tan eficaz como dice ser. Sin embargo, a menudo, esta falta de eficacia se debe a que los pacientes no están aplicando la cantidad de protector necesaria ni con el factor SPF recomendado. Yo recomiendo usar una capa suficientemente gruesa y volver a aplicar protector cada dos o tres horas si estamos al aire libre a fin de asegurar una protección óptima", sugiere la experta.
Jaber tiene una postura intermedia, y señala que suele preferir aplicar la crema de sol antes que la hidratante, "pero depende de la persona". "Creo que es un tema bastante controvertido", plantea. "Hay dermatólogos que recomiendan aplicarla antes y otros después. Personalmente, me aplico el protector y luego la hidratante, pero muchas veces, hacerlo al contrario también funciona. Lo importante es asegurarse de que estás aplicando la cantidad adecuada y que se cubre toda la cara".
En definitiva, hazte un favor a ti mismo y no olvides ponerte protector solar. Tu piel te lo agradecerá.

La 'doctora' de los paisajesde Sierra Nevada¿Qué opina de...? granadahoy.com

La 'doctora' de los paisajesde Sierra Nevada¿Qué opina de...?

Bajo una apariencia modesta y una extraordinaria sencillez en el trato se esconde una gran experta en paisaje, reconocida nacional e internacionalmente. El gran macizo de Sierra Nevada es uno de los elementos centrales de su trayectoria profesional y un 'campamento base' de sus investigaciones y de sus numerosas publicaciones científicas.
-Empecemos por precisar el concepto: ¿qué entendemos en la actualidad por paisaje?
"LA CONSERVACIÓN DEL VALOR Y DIVERSIDAD DE LOS PAISAJES DEBE SER UN OBJETIVO PRIORITARIO DE LOS PARQUES NACIONALES" "LOS PAISAJES DE SIERRA NEVADA SON LA EXPRESIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DEL TERRITORIO"
-El paisaje es la expresión formal, en un territorio concreto, del modelo de organización que adoptan los hechos naturales y humanos en su profunda interrelación. Una realidad mixta y compleja que se manifiesta de forma sensible a través de un conjunto de formas, colores, y texturas, configurando un mosaico perceptible a través de la mirada.
-Entonces paisaje ¿es 'lo que vemos'?
-Asociamos intuitivamente la idea de paisaje a la fracción visible o imagen del territorio, a la escena que abarcamos en un golpe de vista. Pero más allá de la imagen misma, el mecanismo de la percepción, individual o colectiva, nos permite hacer una interpretación o representación del paisaje, a partir de la cual otorgamos significados y valores. De este modo el paisaje además de relieve, vegetación, fauna y todo lo construido o moldeado por el hombre, es también la imagen cultural que tenemos del mismo y que forma parte del imaginario colectivo de los lugares.
-¿Qué papel tienen las personas en la conformación del paisaje?
-Constituyen un elemento clave en la conformación de los paisajes en la medida en que estos se colocan en el plano de confluencia entre los hechos físicos y la acción humana. En concreto los paisajes mediterráneos, son frecuentemente reivindicados como paisajes culturales arquetípicos, en tanto que son producto del manejo secular por parte del hombre de unos sistemas naturales fuertemente condicionados por las peculiaridades del clima regional.
-¿Sierra Nevada tiene un paisaje o es una colección de paisajes?
-Resulta más adecuado hablar de paisajes en plural. En Sierra Nevada coexisten casi una veintena de paisajes que yo agrupo en cinco grandes categorías: los paisajes glaciares y periglaciares de la alta montaña, los paisajes alpujarreños de la vertiente sur con regadíos históricos, los calcáreos y agroforestales de los valles occidentales, los forestales de la vertientes norte y los semiáridos del extremo oriental.
-¿Cómo ha cambiado el paisaje de Sierra Nevada en el último siglo?
-Uno de los procesos más relevantes en este sentido ha sido el abandono agrario que acompaña a la despoblación de los pequeños núcleos. Paralelamente las ambiciosas campañas de reforestación, alcanzan una extensión en Sierra Nevada que ha otorgado a los pinares un gran protagonismo entre las formaciones arboladas. Los paisajes del Marquesado del Zenete acusan especialmente la omnipresencia de estas masas monoespecíficas. El tercer elemento importante de cambio que se puede destacar es el avance progresivo de las superficies boscosas de quercíneas por efecto de la recuperación vegetal espontánea, que ha sido propiciada por la menor presión antrópica ejercida sobre el territorio y por los cambios en la política de gestión forestal.
-¿Qué futuro le espera al paisaje nevadense?
Se podría apuntar hacia una profundización de los procesos de abandono agrario y de deterioro de los elementos estructurantes del paisaje cultural de los valles de Sierra Nevada, tales como las terrazas de piedra seca, las acequias o los grandes árboles cultivados, con el castaño como especie más emblemática. Los importantes esfuerzos que se vienen llevando a cabo no serán suficientes si no se enmarcan en estrategias claras de desarrollo rural que apuesten por el mantenimiento de una actividad agraria de carácter multifuncional. La amenaza de penetración de nuevas fórmulas de manejo agrario, como la instalación de estructuras con cubiertas para proteger los cultivos o directamente de invernaderos, nos enfrentan a dinámicas nuevas con un efecto radicalmente transformador en la composición del paisaje. Por contra, los procesos de naturalización de las masas forestales constituyen una tendencia que de consolidarse en el futuro, bien con carácter espontáneo, bien por efecto de las políticas de gestión adaptativa, podrían significar cambios en el paisaje hacia un incremento de valor tanto en el plano ambiental como estético.
-Y el turismo, ¿qué impacto tiene en el paisaje?
-El progreso de las actividades turísticas es otro de los factores de cambio que afectan a los paisajes y que podría hacerlo más intensamente en el futuro. El modelo de actividad turística por el que se opte, en buena medida, marcará el tipo de reconfiguración que sufrirán los paisajes nevadenses.
-¿Afectará el cambio climático al paisaje nevadense?
-Los paisajes del futuro estarán sometidos a los efectos del cambio climático que ya se vienen manifestando en la disminución de las precipitaciones, volumen de nieve recogida, aumento general de temperatura o reducción de las heladas así como los cambios biológicos que experimentan sus ecosistemas.

viernes, 20 de abril de 2018

Cómo superar los 'debería' y convertirse en una persona saludable elhuffingtonpost

PIXABAY
Cuando nos fijamos un objetivo en el trabajo, en el día a día o en nuestra vida, a la par solemos tener una lista con cosas que deberíamos hacer para alcanzar ese objetivo. Cuando tu objetivo está relacionado con tu salud, tu aspecto físico y tu peso, esa lista de 'deberías' probablemente es super larga:
Debería salir a correr todas las mañanas.
Debería hacer 100 abdominales por día.
Debería entrar en la talla 40.
No debería beber calorías.
Nunca debería comer helado....
Podría continuar horas y horas ampliando esta lista, pero sinceramente solo con leer los 5 primeros debería, ya me estreso y desanimo.
Una lista tan larga y exhaustiva supone una batalla constante y puede llevarte a sentir que nunca haces lo suficiente, no importa cuánto lo intentes, que probablemente nunca te sentirás feliz.
A mi me costó muchos años entender que, de hecho, todos estos 'deberías' me estaban frenando en lograr mi objetivo. Que había exteriorizado mi motivación, dejándola dictada por metas fuera de mis verdaderos sentimientos.
Cuando estás motivado por tus propias necesidades y deseos, dejas de pensar 'Realmente debería hacer esto hoy' y empiezas a pensar '¿Cómo voy a hacer que esto suceda?'
Motivarse a sí mismo es un asunto complicado, y la mayoría de nosotros lo hace de la manera equivocada. Creemos que necesitamos más disciplina, cuando lo que realmente necesitamos es más autocompasión.
Pero incluso la autocompasión es menos importante que recurrir a una fuente sólida de motivación interna.
Si te estás diciendo a ti mismo que debes hacer algo, pero no lo haces, las posibilidades son bastante altas de que en realidad no quieras hacerlo. Seguramente desearás los resultados y los beneficios de lo que sea, pero probablemente consideras que la acción en sí misma es una tarea o un castigo.
En otras palabras, confías en la motivación externa.
La motivación interna es lo opuesto a la motivación externa y es mucho más efectiva para mantener los comportamientos a largo plazo, especialmente los relacionados con la salud. Cuando estás motivado por tus propias necesidades y deseos, dejas de pensar "Realmente debería hacer esto hoy" y empiezas a pensar "¿Cómo voy a hacer que esto suceda?"
Tus pensamientos pasan de la esperanza a la acción.
Lo interesante es que cambiar tu fuente de motivación tiene poco que ver con la tarea en sí, y más con la forma en que la miras. Eso significa que puedes elegir ver un comportamiento "saludable" bajo una nueva luz al pensar en ello de una nueva manera.
Pero esto también puede funcionar en la dirección inversa. Si algo que una vez disfrutaste de repente se convierte en un requisito o una tarea, no estarás tan motivado para hacerlo.
Lo que mejor puedes hacer para lograr tus objetivos es centrarte en tu propio bienestar
Ser físicamente activo, por ejemplo, es innatamente gratificante. Los niños corren y saltan por diversión. Los perros buscan, persiguen y luchan cuando están permitidos. Si conoces a alguien que practica deportes o ejercicios regularmente a altas horas de la madrugada, es probable que esté motivado por algo más que la salud o la pérdida de peso.
Por otro lado, cuando el ejercicio es una receta para bajar de peso, un castigo por comer en exceso o ser forzado por alguna otra razón externa, su Motivación Interna es reemplazada por la Motivación Externa, y tu deseo de hacerlo se desploma.
Esto significa que la Motivación Externa no es solo inferior a la Motivación Interna para lograr tus objetivos, sino que actúa como una fuerza de desmotivación.
En psicología, esto se conoce como el Efecto de sobre-justification, y es la razón por la cual es necesario enfocarse en tu motivación Interna a un nivel emocional (no racional) para convertirte en una persona saludable.
Lo que mejor puedes hacer para lograr tus objetivos es centrarte en tu propio bienestar y redescubrir la alegría innata que proviene de la comida natural y real, fresca y de temporada. Ir a comprar al mercado, aprender a cocinar pueden ser increíblemente gratificantes comparado con la obligación de comer barritas/batidos protéicas o saltarte cenas con tus amigos.
Yo ya nunca pienso en lo que debería hacer para perder peso o ser más saludable, excepto en un sentido muy abstracto. En cambio, me aseguro de hacer regularmente las cosas que respaldan mi calidad de vida, mis hábitos básicos, y estas son algunas de las mejores partes de mi día. Me parece bello e irónico que este cambio de perspectiva sea lo que me ayudó a mantener mi peso durante todos estos años.
Si todavía estás luchando por desarrollar los hábitos de comer mejor o estar activo, comienza centrándote en las cosas que amas. Deja de lado las motivaciones externas de verse bien, entrar en unos vaqueros de la 40, complacer a tu médico o estar "saludable" y asegúrate de satisfacer tus deseos de sentirse con energía, comer alimentos deliciosos que te ayuden a mejorar y a dar a tu cuerpo lo que necesita.
Comienza por dentro si quieres cambiar el exterior.
¿Que es lo que te motiva?

De mentiras y de másteres elhuffingtonpost

EFE
Observando los vaivenes de Cifuentes de las últimas semanas me ha venido a la mente un episodio de juventud, ocurrido hace unos cuantos años en un supermercado a una pareja conocida.
El joven había sustraído unas cuchillas de afeitar en un centro comercial cuyo detector, con la peor suerte posible, se empeñó en delatar el hurto al pasar el arco de seguridad de salida. El guardia de seguridad, como es lógico, acudió a pedir las correspondientes explicaciones a los inequívocos pitidos de la alarma y el joven, con pose indignada, empezó a gritar que aquello era un insulto y un atropello a su dignidad e integridad moral. El paciente guardia pidió amablemente al joven que volviera a pasar por el arco de seguridad, y el joven, muy digno, lo hizo, con el resultado que pueden imaginar; y así hasta tres veces. La joven, su pareja, harta de pasar tanto bochorno le dijo que sacara de una vez el paquete de cuchillas, pagara lo que costaba y dejara de ponerse en evidencia y de insultar la inteligencia del guardia de seguridad y del resto de personas que ya empezaban a hacer corrillo ante el espectáculo.
Y no he podido evitar la analogía, porque, mintiendo ante la evidencia de los hechos demostrados, es como ha actuado Cristina Cifuentes, la presidenta de la Comunidad de Madrid. No hay ningún estado, ya no digo exclusivamente democrático, que soporte semejante comportamiento de una persona representante de la ciudadanía al más alto nivel, como lo es una presidenta de una comunidad autónoma.
La presidenta de la Comunidad de Madrid no va a dimitir, así que alguien de su entorno le tendrá que decir que ya está bien de tanto bochorno
Cristina Cifuentes, al igual que el joven de las cuchillas, se ha mostrado indignada e insultada ante las primeras informaciones sobre la falsedad de su máster, emitiendo un vídeo en redes sociales que se estudiará en todas las facultades de periodismo como ejemplo de torpeza manifiesta ante una crisis informativa. Además, ha declarado en sede parlamentaria haber defendido un trabajo de fin de máster (TFM), cuestión que las profesoras y la propia universidad niegan. La última pirueta, el anuncio de su renuncia al título en cuestión, no es menos torpe, y deja también para la historia respuestas magníficas en redes sociales.
Dicho todo lo cual, y aún cuando haya tantas similitudes entre aquel joven que sustraía las cuchillas de afeitar y entre la actitud de Cristina Cifuentes, también hay mayúsculas diferencias. La principal es que, aún siendo la desfachatez compartida, es radical e infinitamente más grave cuando afecta a una representante pública, a alguien que tiene que ser ejemplar por cuánto hace tan solo unos años pedía a la ciudadanía una confianza que se materializó en votos en los pasados comicios autonómicos madrileños.
No obstante, hay un paralelismo, o mejor dicho una diferencia, entre la actitud de aquel joven y la de la todavía presidenta de la Comunidad de Madrid. Aquel joven al que nos referíamos al comienzo de este artículo no representa ni remotamente la actitud colectiva de nuestra gente, de las clases trabajadoras de nuestro país, que se siguen viendo obligadas a apretarse el cinturón para hacer frente a la crisis económica que aún desangra a nuestro país. Cifuentes, sin embargo, sí representa a una clase gobernante, al PP más concretamente, cuya escasa altura moral ha quedado al descubierto durante los últimos años (Gürtel, Púnica, Lezo y un largo etcétera). Existe una contraposición ética evidente entre quienes violentaron las leyes y saquearon el futuro y la dignidad de nuestro país, como ha hecho Cifuentes y sus correligionarios de partido, y entre aquellos y aquellas ciudadanas anónimas que durante años han arrimado el hombro para ayudar a sus familiares, a sus amigos, a sus vecinos.
La presidenta de la Comunidad de Madrid no va a dimitir, así que alguien de su entorno, al igual que la joven de la pareja de las cuchillas, le tendrá que decir a Cristina Cifuentes que ya está bien de tanto bochorno; que deje de ponerse en evidencia, y por extensión deje de poner en evidencia a todo el país; que deje de insultar la inteligencia de los y las profesionales de la información, además de a los y las estudiantes y profesorado de la Universidad y que a lo único que tiene que renunciar es a sus cargos públicos y orgánicos porque no es una digna representante de la ciudadanía madrileña.