martes, 11 de marzo de 2014

"Si te enriqueces con el trabajo de otro eso es simple y llanamente robar" granadahoy.com

El director y guionista ha visitado estos días Granada para impartir una conferencia sobre los derechos de autor, su vinculación a la marca España y su peso en la recuperación del país.
BELÉN RICO / GRANADA
El presidente de la SGAE ha visitado Granada para participar en los Cursos Manuel de Falla.
José Luis Acosta (Úbeda, 1961) lleva trabajando de guionista y director de cine y televisión desde hace décadas. Su primer cortometraje lo realizó con 16 años. Además, ha participado como ponente y profesor en numerosos cursos de escritura para guionistas. Sin embargo, empezó a ser conocido para buena parte del gran público el pasado mes de julio cuando este socio de la SGAE desde 1994 se convirtió en el nuevo presidente. Consciente del descrédito que atraviesa esta institución. "Debemos hacer una gestión clara, transparente y eficaz", explica Acosta, para quien es fundamental concienciar a la ciudadanía del potencial de la industria cultural europea en general, y española en particular. "Si dejásemos al margen lo social y nos centrásemos en la parte económica, nos llevaríamos enormes sorpresas sobre el peso de los derechos de autor para este país". 

-Una razón para defender los derechos de autor. 
-La cultura es lo que da prestigio: la marca España es eso, Almodóvar, Falla, Gaudí, Alejandro Sanz... Además estamos hablando del salario y el trabajo de 150.000 personas que tienen que pagar también sus hipotecas. La SGAE tiene 104.000 socios pero las otras 7 u 8 entidades de gestión completan la cifra hasta las 150.000. 

-La tecnología, ¿ha superado a los que se dedican a la producción de contenidos artísticos o informativos, que no saben como rentabilizar copias o publicidad? 
-Sí, da la sensación, aunque esa parte tecnológica hay que aprovecharla. Nunca se ha consumido tanto, nunca se ha creado tanto y nunca ha llegado tan poco a los que lo han creado y los que lo han producido. Eso ocurre porque algo no está bien y el mercado requiere una buena reflexión. De lo que se nutren las tecnologías es de contenidos y esos contenidos los hacen personas, productores, editoriales... Todo eso debe tener un valor y me da la sensación que se valora. 

-Igual sí se valora, pero sólo lucra a unos pocos. 
-Hay una balanza muy descompensada que no se corresponde con los valores reales de cada cosa y que este mercado debe empezar a regularizarse imponiendo unas tarifas más generosas con los que crean. También hay que ser menos opacos a nivel contractual y concienciar a la ciudadanía que no todo es gratis. Y si es necesario con ordenamientos punitivos. Y no se puede olvidar que si te enriqueces con el trabajo de otros eso es simple y llanamente robar. 

-Pero eso puede resultarle indiferente tanto a las grandes multinacionales como a los usuarios que se descargan unas cuantas canciones. 
-Si los artistas no pueden vivir de eso, esas obras cada vez serán peores y la producción cada vez será peor también. Nadie podrá sostenerse con el propio trabajo y no habrá nuevos talentos, y eso será un problema también para las nuevas tecnológicas y las nuevas web. 

-¿Cree que eso se consigue sólo con medidas punitivas? 
-Debemos de cuidar la ley pero también se logra con la conciencia, con la pedagogía. Hay que hacer ver que una canción, una barra de pan o un mueble tienen un valor. Eso es fundamental para que esto funcione. 

-¿Por qué la parte legislativa, que puede tener un margen de reacción más estrecho, está tardando tanto en tomar medidas adecuadas? 
-A veces las leyes se hacen con complejos, pensando qué van a decir unos u otros. 

-Quizás porque existe el tópico de que los artistas ganan bastante y quieren ganar más aún. 
-Esa percepción es sólo una cuestión cultural, porque en Inglaterra los pub se sienten orgullosos de pagar derechos e autor y tienen pegatinas en sus establecimientos. Alejandro Sanz son pocos, 10, 12, 15... pero hay una bolsa autoral tremenda que paga sus factores. Yo, precisamente, soy de esa bolsa autoral media. Lo que hace la SGAE es recaudar el dinero del uso que hacen de la obra de cualquiera. Intentar que en el trámite cueste lo menos posible, identificar a quien pertenece y dárselo. 

-¿Es consciente de que toda la polémica de la SGAE ha hecho mucho daño en ese sentido?
-Sí, claro, la imagen de la Guardia Civil entrando en la sede es durísima. Y, además, la mala gestión de los últimos años de Bautista nos ha dejado una losa patrimonial terrible. Nos hace muy duro el futuro y en la red de teatros está el dinero de los autores, por eso ahora nos está costando mucho sacar adelante la entidad. Además del IVA, la crisis económica, de que la casa necesita reorganizarse. Es cierto que necesita mucho esfuerzo. 

-Lo que sucedió con la SGAE, ¿fue un reflejo de lo que sucedía en España? 
-Hasta cierto punto sí. Tenemos 104 años de historia y contratos de reciprocidad con todas las entidades de gestión del mundo y no había pasado nada. 

-Ha visitado Granada para participar en un curso Manuel de Falla sobre la gestión colectiva, la propiedad intelectual y la situación de la SGAE, un tema de la más absoluta actualidad. 
-Está de actualidad por el antreproyecto de ley de la propiedad intelectual que acaba de salir del Consejo de Ministros y que ahora empieza su trámite parlamentario. Del texto original de hace diez meses al texto que entró al Consejo se ha mejorado bastante -aunque todavía queda mucho por hacer en el trámite parlamentario-. El texto viene con un aire de liberalizar este entorno pero es contradictorio: te dice lo que tienes que cobrar o rebajar y te quita competitividad, te coloca en un lugar más indefenso frente al resto de entidades de gestión europeas y mundiales. Hay que destacar que es una ley con fecha de caducidad, porque en menos de dos años vamos a tener que adaptarla a otra que acaba de aprobarse en Europa. 

-Tanto pedirla y esperarla, y nace anacrónica. 
-Sí. Esta ley nos deja cojos y no sabemos por qué. El futuro del continente latinoamericano y Estados Unidos pasa por el castellano, y para ese futuro tenemos que ser fuertes, estar bien protegidos legislativamente y estar apoyados por los gobiernos. Todavía queda mucho por hacer por parte de los grupos parlamentarios, del gobierno y de las entidades de gestión. 

-¿Qué se ha conseguido desde que se presentó el anteproyecto? 
-Se ha logrado demostrar la legitimación de las entidades de gestión, que es algo reconocido en toda Europa. Queda mucho recorrido y hay que unirse porque eso es dinero. Cuando Alejandro Sanz da un concierto en Buenos Aires eso son divisas que tienen que venir a España. Si lo hacemos mal irá a Francia.

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