viernes, 31 de marzo de 2017

Facua denuncia una estafa por SMS que remite a un 806 para recoger un premio elhuffingtonpost

Al comunicar con el número, los usuarios encuentran una locución que dice: "Servicio de ocio y entretenimiento prestado por Global Media Telecom".

STOCK

La organización de consumidores Facua ha denunciado una estafa a través de mensajes de texto SMS que incitan a los usuarios a llamar a un número 806 con el pretexto de que han resultado ganadores de un carro de la compra valorado en 1.000 euros.
Al comunicar con el número que se les ofrece, los usuarios encuentran una locución automática que dice: "Servicio de ocio y entretenimiento prestado por Global Media Telecom. Apartado de correos 91, 03003 Alicante".
Después se deja la llamada en espera durante minutos con el objetivo de tener a los afectados al teléfono el mayor tiempo posible, facturándoles así altas cantidades de dinero.
"TARIFICACIÓN ADICIONAL"
Facua, que ha recibido las alertas de varios socios que recibieron los mensajes, sostiene que dicha invitación a llamar a un número de tarificación especial vulnera el "derecho a una especial protección en la utilización de servicios de tarificación adicional" que contempla el decreto de 2009 por el que se aprueba la carta de derechos del usuario de los servicios de comunicaciones electrónicas.
La asociación ha reclamado tanto a la a Secretaría de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital como a la Agencia española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) que ordenen el cese de la actividad de dicha línea 806 y abran expediente sancionador a la empresa que resulte responsable última de esta estafa telefónica.
Facua subraya que este tipo de abusos son cada vez más habituales, ya sea a través de mensajes cortos, de WhatsApp o incluso llamadas con locuciones automáticas, cuya finalidad es siempre la misma: incitar a la víctima a hacer una llamada a prefijos de tarificación adicional de alto coste usando como gancho falsos reclamos

Así viven su día a día tres jóvenes transexuales en España elhuffingtonpost

Los problemas, dudas y alegrías de Marta, Paula y Gabriel, tres jóvenes transexuales


JULIA PÉREZ
Un coche rojo se acerca a la calle Murillo, en Huecas, Toledo. Se escucha el freno de mano y del interior del coche sale una mujer con dos niñas. Una de ellas es Marta. Tiene 14 años, el pelo largo y castaño, ojos felinos de color verde, lleva un bikini rosa fosforito y, a pesar de ese moreno que sugiere todo lo que le gusta la piscina, su cara está quemada. "Me he echado crema varias veces", se excusa Marta cuando su madre se da cuenta del nuevo color de su tez. Al entrar en casa, tira la toalla en una silla del jardín y corre hacia su cuarto para coger unas gomitas con las que hace pulseras y anillos multicolores. Una chica muy llamativa, con el pelo largo y rizado de color negro azabache, se pone al día con las redes sociales. Es Laura, su hermana mayor.
¿Acaso no puedo ser niña si tengo pene?
Mientras tanto, Silvia, su madre, recoge la toalla mojada y la tiende. Marta vuelve al jardín con las gomas y le cuenta a su hermana que el chico con el que está saliendo le ha preguntado si es verdad que tiene pene. Ella odia tener que dar explicaciones sobre su identidad de género. Siempre ha sido niña y no entiende por qué el resto del mundo no lo ve así. "¿Acaso no puedo ser niña si tengo pene? Yo no quiero ser trans. A mí me gusta ser chica, pero odio haber nacido como soy ahora. No quiero ni hormonas ni nada. Quiero ser como todas", dice Marta, mientras coge una gomita naranja y la añade a la pulsera que está haciendo.
"Marta siempre se ha comportado como una niña y siempre ha dicho claro que quería ser una niña. Nunca ha tenido juguetes de chico; si quería ir a baile, le apuntábamos a baile, si quería la mochila de Rapunzel, le comprábamos la mochila de Rapunzel", explica Silvia. En un mueble de madera que tienen en el salón hay una caja llena de fotografías. Todas las fotos anteriores a la transición están ahí guardadas, ya que a Marta le genera mucho malestar ver imágenes de cuando vivía como chico. Abre la caja y saca una foto de hace nueve años. Sus dos hijas están sentadas en un sofá granate. Laura, con el pelo corto y flequillo, está abrazando a un cachorrito. A su lado, Marta, con cuatro años, está mirando fijamente a la cámara. Tiene una pegatina de Barbie pegada en la frente y una muñeca vestida de rosa en la mano. Silvia también guarda en esa caja la foto que todas las familias suelen tener colgada en el salón. La de Marta el día de su comunión. Pelo largo planchado, pantalones blancos, camisa rosa y sonrisa congelada. "Yo quería ir vestida de chica, pero no me dejaron. No me sentía cómoda con la ropa de chico, pero al final me aguanté porque quería los regalos", confiesa Marta mientras sonríe, traviesa.
Un día se puso a llorar y me dijo que no quería seguir viviendo así
La comunión fue un punto de inflexión en su vida. A partir de ese momento, Marta comenzó a tener cefaleas tensionales casi a diario. "Un día se puso a llorar y me dijo que no quería seguir viviendo así. Me dijo que le había prometido que la iba a ayudar cuando fuese mayor y no lo había hecho". Esa promesa tuvo lugar hace siete años. Un día, paseando a su perrita con su madre, Marta le dijo a Silvia que quería ser una niña. "Fíjate lo que es la falta de información. Yo le dije que era algo que se trataba cuando se era mayor y que ya iríamos al médico". La última foto que Silvia saca de la caja es de las Navidades de 2010, cuando empezaron a tratar a Marta acorde con su identidad de género en casa. Esta vez sólo aparece ella. Su sonrisa llena la imagen y tiene el pelo largo recogido por una diadema. Es una niña como otra cualquiera. "Cuando vamos a los sitios yo nunca digo que es una niña transexual y nadie se da cuenta porque es una niña más". Silvia hace una pausa y continúa. "O, a lo mejor, es amor de madre", dice, riendo.
Paula devora el segundo helado de la tarde. Luz, su madre, la mira con dulzura. "Quién me iba a decir a mí que algún día iba a pasar un día de chicas", comenta, sonriendo. Paula tenía 11 años cuando le dijo a su madre que había visto un vestido amarillo precioso en internet. Ingenuamente, Luz le preguntó si se lo quería poner para Carnaval o Halloween. "No. Para la fiesta de fin de curso", contestó Paula. Acto seguido, su madre buscó "niños trans" en Google. "No sabía qué me iba a encontrar ni qué significaba. Vimos que no éramos la única familia y que Paula no era la única niña".
¿Ahora hay más niños trans que antes? No, ahora son más visibles
Isidro García Nieto, trabajador social y sexólogo del programa LGTBI (Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales) de la Comunidad de Madrid y gerente de la Fundación Daniela, opina que la cantidad de nueva información disponible y las nueva relaciones con la familia, donde la sexualidad ya no es un tabú y se puede hablar con mayor libertad, permite a estos niños expresar cómo se sienten. "¿Ahora hay más niños trans que antes? No, ahora son más visibles. Pregúntale a cualquier persona trans adulta desde cuándo sabe que es trans. Habrá personas que habrán tardado más o que habrán tardado menos en identificarlo, pero la mayoría lo saben desde siempre".
Según Isidro, el problema es que no podemos nombrar una realidad que desconocemos. Estos niños y niñas se sienten diferentes, pero necesitan información para poder crear esa identidad y así ponerle nombre. "Yo sabía lo que era, yo sabía lo que sentía, pero no sabía cómo se llamaba. Yo sabía que era una chica, pero no sabía que existía eso de poder cambiar de género", confiesa Paula. "En la educación que les hemos dado, lo que les hemos dicho a los niños es que los niños tienen pene y las niñas tienen vulva. Lo que habría que decirles es que la mayoría de los niños tienen pene, pero hay niños con vulva, y que la mayoría de las niñas tienen vulva, pero hay niñas con pene", comenta Isidro.
Ella quería tener el pelo largo y nosotros se lo cortábamos
Paula no para de tocar y acariciar su media melena castaña. Su madre recuerda con cierta pena cuando le cortaban el pelo. "Unas lloreras en casa... Claro, ella quería tener el pelo largo y nosotros se lo cortábamos. Lo que no sé es cómo nos habla todavía". La sonrisa de Luz denota cierta tristeza. "Es algo curioso porque sabíamos que le hacía daño, pero también sabíamos que si le dejábamos el pelo largo iba a ser muy femenina y eso nos daba un poco de vergüenza como padres. Es así de estúpido, pero hasta que no superas esos miedos al qué dirán no te das cuenta de que le estás haciendo daño". Confiesa que su vida ha dado un giro de 360º mientras dos lágrimas se escapan de sus ojos. "También soy humana y tengo derecho a equivocarme. Yo tuve un niño, o eso me dijeron. También nosotros [los padres] hemos tenido que hacer un proceso para asumir que no es un niño, que es una niña, independientemente de sus genitales".
ULIA PÉREZ
Paula, con su madre Luz y su hermano Izan
Cuando Paula tenía dos años, sus padres la llevaron al pediatra porque sabían que su hija era diferente. Les dijeron que la orientación sexual no se desarrolla hasta los ocho años y que no se preocuparan hasta entonces. La orientación sexual tiene poco que ver con la identidad de género, la cual, según la literatura científica, se desarrolla entre los dos y los cuatro años.
Más tarde, cuando Paula comenzó a referirse a sí misma en femenino, a ponerse un pañuelo en la cabeza como si fuese una larga melena y a vestirse muy frecuentemente con las faldas y tacones de su madre, acudieron a un psicólogo que les dijo que la tenían que masculinizar. "Evidentemente, no volvimos. Y a partir de ahí dejamos de preguntar, porque todo lo que nos decían eran tonterías, hasta que ella lo manifestó expresamente con 11 años", cuenta Luz, claramente frustrada por estas experiencias. Ahora, con la ayuda de el doctor Julio Guerrero, endocrino pediatra del Hospital Universitario La Paz, y la doctora Arancha Ortiz, psiquiatra infantil del mismo centro, Paula ha podido empezar con los bloqueadores antes de desarrollar los caracteres secundarios y hacer así una transición más llevadera.
JULIA PÉREZ
Paula, sonriente después de recoger los bloqueadores en el Hospital General Universitario La Paz
Los bloqueadores son unos fármacos que suelen recetarse a niños con pubertad precoz, ya que su función es frenar el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios, como la barba, el pecho o la menstruación, suprimiendo la producción de estrógenos o de testosterona, hasta que el menor pueda decidir si quiere un tratamiento hormonal más definitivo. Según la WPATH (World Professional Association For Transgender Health), los bloqueadores podrían recetarse a partir de los 12 años, siempre y cuando el niño haya alcanzado el estadio puberal denominado Tanner 2. Para determinarlo, en el caso de las mujeres, se observa el tamaño del botón mamario, en el caso de los hombres, el tamaño testicular.
En Madrid, pocos profesionales de la sanidad pública están dispuestos a tratar a menores transexuales. Dos de ellos son el doctor Guerrero y el doctor Diego López, endocrino pediatra del Hospital Clínico San Carlos. Antes de la publicación de la Ley 2/2016 de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y No Discriminación de la Comunidad de Madrid, recetar bloqueadores a niños trans estaba en un vacío legal; no había nada explícito recogido ni en contra, ni a favor.
Lo que más miedo me daba es que me saliera la nuez
En cambio, numerosos protocolos internacionales recomiendan el uso de bloqueadores ya que sus posibles efectos a largo plazo, los cuales no están demostrados, son mínimos comparados con la ansiedad y el malestar que genera a estos niños el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios. Y no sólo eso. Según la WPATH, interferir con la implementación de los bloqueadores podría contribuir a que el menor tenga una apariencia que, en algunos casos, podría provocar abusos y estigmatización.
Paula confiesa que prefiere sufrir los pinchazos a que le salga la nuez. "Es lo que más miedo me daba, porque es como tener un palo ahí clavado". En España no existe un marco estatal único que regule la atención sanitaria de las personas trans. Sin embargo, a lo largo del Estado hay diferentes unidades multidisciplinares, integradas dentro de la cartera de servicios de la sanidad pública, especializadas en la atención de estas personas. El doctor Antonio Becerra es el responsable de la Unidad de Identidad de Género (UIG) del Hospital Universitario Ramón y Cajal, en la Comunidad de Madrid, operativa desde el 2007. Asegura que en la UIG no se ha hecho ningún bloqueo hormonal "porque la ley no lo permite, ni lo ha hecho nadie dentro del sistema sanitario público. Bloquear a menores, a día de hoy, es un delito".
Al conocer chicos trans y sus experiencias en Chueca supe darle nombre a lo que me pasaba
No obstante, el único artículo del Código Penal que hace referencia directa a los transexuales es el artículo 156, que recoge como delito las esterilizaciones y operaciones de cambio de sexo a menores de edad. En ningún momento se mencionan los bloqueadores o las hormonas.
Gabriel salió del armario como lesbiana antes de poder identificar lo que realmente sentía. "Yo sabía que me pasaba algo y lo asocié con la orientación. Al conocer chicos trans y sus experiencias en Chueca supe darle nombre, porque yo no sabía lo que era la transexualidad", cuenta este chico trans de 18 años.
JULIA PÉREZ
Gabriel en desfile del Orgullo LGTBI de 2016
Estuvo seis meses teniendo una doble vida: fuera de casa se le conocía como Gabriel, pero dentro seguía siendo Elisa. Una mañana, estaba en su cuarto vendándose los pechos frente al espejo. Apretó bien la faja y se abrochó el velcro para asegurarse de que todo se quedaba en su sitio. De pronto, la puerta se abrió y apareció su madre, Mariely. "¿Qué haces?", le preguntó. "Mamá, el sexo que se me asignó al nacer no se corresponde con el que yo me identifico", contestó su hijo. Mariely no entendió nada. Simplemente pensó que Gabriel, por aquel entonces Elisa, se avergonzaba de tener mucho pecho y estaba intentando ocultarlo. "Yo tenía mis problemas familiares, económicos, de pareja... y no le presté atención", confiesa. Pero su hijo no se dio por vencido y empezó a mandarle información, día sí, día también, sobre la transexualidad. Mariely es una de esas madres que sufrió la pérdida de su hija.
En palabras de Gabriel, "Es como si ahora tuvieran a un extraño en casa. Aunque tengas la misma personalidad, ellos lo viven como si fueras una persona que no conocen de nada". Ahora su madre se ha dado cuenta de que tiene más seguridad en sí mismo, está más centrado y ha mejorado en muchos ámbitos, incluso en los estudios. Ante todo, Mariely dice que tener un hijo trans es lo mejor que le ha pasado en la vida, pero no trata de esconder todo por lo que ha pasado; sigue yendo al psicólogo y tomando antidepresivos, las "pastillas para no llorar".
La regla supone un recordatorio mensual de que no eres un hombre
Un día, haciendo la compra, Mariely coincidió con Carla Antonelli, diputada trans del PSOE. Habían cruzado algunas palabras en otras ocasiones. Ese día, Gabriel había acompañado a su madre al supermercado. "¿Este es tu hijo?", le preguntó Carla a Mariely. "No, esta es mi hija", contestó ella. La madre de Gabriel se fue a comprar la fruta mientras él esperaba en la cola de la carnicería, hablando con la diputada. Cuando volvió, Carla le dijo: "Tú tienes un hijo. No debes tener miedo". Esa conversación hizo que, en alguna parte de su cerebro, sonara un clic. Gabriel empezó a ir a la UIG, pero al ver que solo le ofrecían apoyo psicológico una vez cada tres meses decidió irse y acudir a la consulta privada de un endocrino pediatra.
Comenzó el tratamiento con tres meses de bloqueadores, a pesar de que con sus 17 años ya estaba totalmente desarrollado. Para él era importante no menstruar, lo que, en palabras de Isidro, es muy doloroso porque "supone un recordatorio mensual de que no eres un hombre, según lo que les han enseñado". Ahora lleva ya un año hormonándose y nota los cambios en su cuerpo. "Tengo la voz más grave y me veo más peludo. Empezó en las piernas y creo que ahora va a empezar a salir por la cara y el pecho", cuenta Gabriel, mientras observa el progreso por debajo de la camiseta.
El pene de silicona sirve para hacer paquete, hacer pis y tener sexo
Los protocolos internacionales no avalan comenzar con el tratamiento de hormonación cruzada antes de los 16 años, mayoría de edad médica en España. Esto se debe a que tiene efectos parcialmente irreversibles, como por ejemplo el aumento de tamaño de las mamas, y otros irreversibles, como el cambio en la voz en el caso de un hombre trans. Entre ellos, lo que genera más controversia es la posibilidad de quedarse infértil. "Al bloquear la pubertad, la gónada está inactiva y durante la terapia hormonal cruzada la inhibes", explica el doctor Guerrero.
Además de esos pelos incipientes, debajo de esa camiseta también están las cicatrices la mastectomía que le realizaron hace cinco meses. "Me molestaba mucho no poder ir a la piscina con mis amigos porque no me dejaban entrar con neopreno", cuenta. En cambio, no está seguro de querer operarse los genitales. "A no ser que avancen las operaciones no me lo planteo". Hasta que decida si quiere someterse a alguna de estas cirugías irreversibles, se conforma con el pene de silicona que le regalaron sus padres por su cumpleaños. "Llevaba dos años pidiéndolo. Sirve para hacer paquete, para hacer pis y para tener sexo", cuenta Gabriel.
Cuando me preguntan qué hemos hecho, siempre digo que quererla como es
Hasta enero de este año, ni esta ley, ni ninguna otra, regulaba los derechos de los menores trans en los colegios de Castilla-La Mancha, pero en el centro donde estudia Marta aceptaron su identidad y expresión de género desde el primer día. Mario Ruiz, el orientador, cuenta que suele recibir llamadas de otros colegios que se encuentran en la misma situación y necesitan consejo. "Cuando me preguntan qué hemos hecho, siempre digo que quererla como es, porque al final eso es lo que se va a quedar".
Justo antes de hacer la transición, Marta estaba ansiosa y muy poco centrada en los estudios, "pero las medidas que hemos tomado para normalizarlo, como cambiar su nombre en las listas o dejarle ir al baño de las chicas, han hecho que se mitigue ese malestar", explica Mario. Realizar estos pequeños cambios significa, en muchos casos, reducir al máximo el acoso escolar que, según la asociación COGAM (Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de la Comunidad de Madrid), sufre el 90% de este colectivo.
Marta empieza el instituto este año. Silvia está algo nerviosa. "Todos sabemos cómo es el instituto... La gente que la conoce no me preocupa, el problema es la gente que sepa que es trans, pero que no la conozca". Marta, sin embargo, no comparte su preocupación y confiesa que tiene ganas de empezar para conocer a más chicos.
Gabriel anda con paso acelerado con su nuevo traje y su corbata morada por los pasillos del I.E.S. San Isidro. Se para a saludar a cada persona con la que se cruza. Es 20 de junio, día de la graduación de 4º de la E.S.O. y el salón de actos está abarrotado. Su madre y su abuela se sientan en tercera fila para no perderse un detalle de la ceremonia. En el vestíbulo cuelga, desde el techo hasta el suelo, una bandera de unos 20 metros de largo con los colores del orgullo LGTBI.
JULIA PÉREZ
Gabriel recogiendo su diploma el día de la graduación
Este instituto es conocido por sus programas de igualdad y mediación. Cuando el colegio al que acudía Gabriel antes de hacer la transición le invitó a irse, comenzó a asistir a este centro. Nunca le pusieron problemas para usar los baños de chicos ni para cambiar el nombre en las listas. Marisa Villalba, orientadora del I.E.S. San Isidro, dice que "consideramos estos detalles sencillos y lo más normal del mundo". También recuerda cuando a Gabriel le dieron el carnet del instituto con su nombre. "Fue una emoción, una alegría y un reconocimiento a su nombre... La verdad es que, sólo por eso, estar pendiente merece la pena". Él fue el primer chico trans que se matriculó en este centro; ahora ya son cinco.
Uno de los funcionarios de la comisaría llama a la siguiente persona en la lista de espera. "Paula Ferrari Iniesta". Paula se levanta de la silla de plástico como un muelle y se sienta frente al funcionario y junto a su madre, que lleva la pila de documentos habitual bajo el brazo. Nerviosa, mira a Luz y coge el boli para firmar. Es la primera vez que un documento oficial tiene su nueva firma, la cual lleva practicando unos días. Tras unos minutos, recibe su nuevo documento de identidad. A primera vista, todo parece correcto: en la foto sale sonriente, con su largo pelo suelto, y en la sección de "nombre" pone Paula. Sin embargo, algo llama la atención de la niña. "¿M?", pregunta. Luz la mira unos segundos antes de responder: "Sí, cariño, M de mujer".
ULIA PÉREZ
Paula con su nuevo DNI
Actualmente en España, para poder cambiar el sexo en el D.N.I., según la Ley 3/2007, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas, hay que cumplir cuatro requisitos: ser español y mayor de edad, ser diagnosticado con disforia de género y llevar dos años en tratamiento médico. Las asociaciones de transexuales aseguran que más de treinta menores han logrado que se les reconozca el cambio de nombre, pero depende del juez que revise la solicitud.
La primera petición de Gabriel, por ejemplo, fue denegada. Mariely y él fueron al registro civil a cambiar su nombre por uso habitual hace algo más de un año. Acudieron con dos testigos y llevaron cientos de páginas que demostraban que llevaba usando ese nombre varios meses. Todo parecía favorable, pero el juez denegó la petición. "Gabriel no es un nombre neutro; me dijeron tendría que ponerme Gabi", cuenta. Se negó y decidió esperar hasta cumplir los 18 para poder elegir el nombre que él quisiese y solicitar el cambio de sexo.
El mismo día de su cumpleaños fue al registro y consiguió cambiar su nombre por Gabriel Ezequiel. No solo eso. Ahora, en el apartado de "sexo" aparece una M, pero esta vez no es de "mujer". Gabriel mete cuidadosamente el D.N.I. en su cartera negra y se la guarda en el bolsillo; se está preparando para salir de casa. Comprueba que lleva todo, se quita el pelo de la cara y se hace una coleta pequeña. "Te queda mejor suelto", comenta Mariely. Su hijo lo prefiere recogido, dice que es más cómodo. Se despide de ella y de su perrita y sale por la puerta. Hoy ha quedado con una chica que le gusta.

Qué potro es más hábil para la doma clásica? saberuniversidad

Un grupo de investigadores de la Universidad de Sevilla (US) demuestra la relación genética entre la conformación del caballo y sus capacidades para realizar ejercicios de doma clásica.

La investigadora de la US Mercedes Valera. (Sevilla)

Expertos de la Escuela Técnica de Ingeniería Agronómica (ETSIA) de la Universidad de Sevilla (US) han publicado un estudio que abre la puerta a la preselección por características morfológicos de caballos de Pura Raza Española para fines deportivos. De este modo, el ganadero podría decidir de antemano a qué caballos entrenar para esta disciplina con resultados óptimos, ahorrando mucho dinero y utilizando caballos que, de otra forma, nunca serían usados para participar en pruebas de doma clásica.
"La inversión que un ganadero tiene que hacer en un caballo para doma es muy alta. El ganadero arriesga mucho a la hora de elegir un potro al que empezar a domar para competir", explica la catedrática de la Hispalense y directora del estudioMercedes Valera. "Por primera vez, se ha demostrado la relación genética entre la conformación del caballo y su habilidad para desarrollar los ejercicios de doma clásica".
En esta investigación se han estudiado los rasgos morfológicos de 10.127 caballos de Pura Raza Española y se ha llevado a cabo el análisis de funcionalidad deportiva de 1.545 caballos que compiten en esta modalidad.
Este estudio, realizado por el grupo de investigación de la US nuevas tecnologías de mejora animal y de sus sistemas productivos, nació a raíz de la tesis doctoralDevelopment of genetic evaluation  methodologies of the conformation and functional potential sport of the Pura Raza Español horse, de la doctora María José Sánchez, desarrollada en colaboración con expertos de la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Córdoba (UCO). Actualmente este grupo de investigación, liderado por la catedrática Mercedes Valera, trabaja también en la búsqueda de marcadores moleculares -SNPs mediante chips de ADN- asociados a rendimiento deportivo, rendimiento reproductivo, comportamiento, enfermedades o defectos en caballos.
El grupo de investigación de la Universidad de Sevilla junto a los del departamento de Genética de la Universidad de Córdoba (UCO), por otro lado, ha patentado un método para el diagnóstico precoz de la infertilidad equina.
Se trata de un análisis sencillo a partir de cualquier muestra de la que se pueda extraer ADN del animal -pelo, sangre, cartílago- por el que se detecta si el caballo presenta alguna de las principales alteraciones citogenéticas en sus cromosomas -como síndrome de Turner, sexo reverso, quimerismo-. Esta nueva metodología permite sustituir las técnicas clásicas empleadas con anterioridad, mucho más complejas y costosas, ofreciendo una prueba diagnóstica rápida, fiable -permitiendo una capacidad de detección del 100% de animales afectados- y económica para la detección de animales portadores de estas alteraciones citogenéticas.
"Es un gran avance porque hasta ahora este tipo de estudio se hacía en muy pocos laboratorios y su coste era muy elevado. A partir de ahora, ante un problema de infertilidad en una yegua o en un potro podremos ver si se debe a una anomalía citogenética, o bien descartar este motivo y que el veterinario busque otros posibles diagnósticos y tratamientos", explica Valera.
Esta prueba genética puede realizarse desde el mismo nacimiento del potro -o incluso antes- utilizando para ello una amplia gama de muestras biológicas. Su precio oscila entre 15 y 25 euros, en función del número de animales a los que se realice el análisis, y ya está en marcha su comercialización.

España, en vanguardia de la salud queaprendemoshoy.com

Uno de los logros más importantes de las sociedades de nuestro tiempo ha venido siendo el aumento de la longevidad, así como la mejora de las condiciones de vida y del cuidado de la salud de la gente.

Se trata de un fenómeno de alcance universal, aunque desigualmente manifestado en la geografía mundial. Parafraseando a Karl Popper, podríamos decir que, al menos desde la perspectiva de la salud, vivimos el mejor mundo posible.

En tan crucial ámbito, España destaca como un país líder en cuestiones tan relevantes como:
  • Esperanza de vida
  • Extensión del cuidado de la salud
  • Nivel de prestaciones médicas y farmacéuticas
  • Eficiencia económica
  • Trasplantes de órganos

Abuela japonesa
Abuela japonesa
La esperanza de vida de los españoles se encuentra entre las mayores del mundo; sólo nos aventaja Japón. Nuestro sistema público de salud es uno de los más abiertos del mundo; su universalidad y gratuidad no tienen parangón. Mientras tanto, España se encuentra situada entre los cinco primeros países de la OCDE en: mortalidad por cardiopatía isquémica, enfermedades cerebrovasculares, cáncer de mama y de próstata, así como en indicadores complejos como los años de vida perdidos por errores médicos.

El nivel y calidad de las prestaciones médicas se corresponden con los mejores y contamos con un sistema logístico de distribución de medicamentos que garantiza su entrega en todo tiempo y lugar con una eficiencia ejemplar.

El coste de las prestaciones sanitarias, incluidos los precios de los medicamentos, son relativamente bajos. Incluso contando con innumerables ineficiencias de gestión de los recursos, los costes de la medicina en España son más reducidos ―en términos comparativos― que en la mayoría de países avanzados del mundo.

skd181398sdc¿Qué razones anidan tras uno de los más eficientes sistemas sanitarios? Dos sobresalen sobre las demás: una de tipo sociológico y otra de carácter tecnológico. La sociológica se refiere a un singular hecho vocacional: siendo extraordinariamente difícil acceder y terminar con éxito la carrera de Medicina en España, la remuneración media de los médicos es muy baja. La vocación, así como el prestigio y reconocimiento social, y no la remuneración, es la guía principal de la carrera. La segunda tiene relación con un eficaz uso productivo de las nuevas tecnologías, que han introducido importantes mejoras en la gestión de los recursos sanitarios. Tres ejemplos pueden ilustrar este apartado pues en España están prácticamente generalizadas estas importantes prácticas: la cita médica previa mediante Internet, la receta médica electrónica y el historial clínico digital. La cita previa posibilita una óptima gestión de los recursos, al tiempo que representa una gran comodidad para los usuarios. La receta electrónica permite una eficiente administración del gasto farmacéutico y, el historial clínico digitalizado, la extensión de los diagnósticos médicos más avanzados a toda la población. Sin embargo la “incomunicación” de los sistemas de información de las comunidades autónomas limita los efectos positivos de los mismos con una absurda consecuencia práctica: nadie gana y todos pierden.
Tarjeta donante de organos
Tarjeta donante de órganos

Pocos países del mundo, y puede que ninguno de la dimensión de España, han alcanzado los logros descritos con las salvedades señaladas, lo que resulta cada vez más reconocido por los organismos internacionales especializados. Y si añadimos las experiencias españolas en materia de trasplantes, nos quedamos solos encabezando la vanguardia del cuidado de la salud a nivel mundial.


El liderazgo español reúne atributos que, si por separado son admirables, en su conjunto representan una hazaña sin par:

  • Salvamos y alargamos la vida, justo lo más valioso que tiene todo ser humano.
  • El acceso al trasplante no es un privilegio asociado al nivel de renta o a la notoriedad social; está regulado por exquisitas normas éticas y médicas y se lleva a cabo con criterios estrictamente rigurosos y profesionales.
  • Siendo gratuitos los trasplantes, la donación de órganos es voluntaria, duplicando España la tasa media de la UE.
  • La relativa abundancia de donaciones pone de manifiesto una virtud de extraordinario valor social: la generosidad y la solidaridad de los españoles.

Recientemente España ―unánimemente reconocida como “gold standard”― batió su propio récord de trasplantes con 94 intervenciones en tres días a través de 42 hospitales: todo un prodigio de coordinación logística, gestión sanitaria y cirugía altamente especializada. Habiendo comenzado en 1989, tres años después ya era líder mundial y desde siempre el mejor ejemplo de coordinación y eficiencia. De la ligereza de recursos, la correcta dimensión organizativa y la descentralización, España ha hecho virtud. Las buenas prácticas españolas también han contribuido a atajar el tráfico de órganos.

En tiempos de serias restricciones presupuestarias, el próximo desafío es gastar menos en salud sin menoscabo de la calidad. Siendo un difícil empeño, el camino recorrido invita al optimismo.

Empleo doméstico: un trabajo 'invisible' para casi 6.000 granadinas granadahoy.com

  • Las trabajadoras del hogar continúan luchando por la equiparación de derechos y reclaman la posibilidad de acceder al desempleo
  • Casi un 60% del colectivo sigue en la economía sumergida
La Plataforma de Trabajadoras del Hogar presentó ayer la tablas salariales de 2017. MARÍA DE LA CRUZ

El tejido productivo granadino cuenta con 5.932 personas que desempeñan su actividad laboral como trabajadoras del hogar. El servicio doméstico, un empleo 'invisible' que hasta el año 2012 no estuvo incluido en el Régimen General de la Seguridad Social, cuenta en la provincia con más efectivos que sectores como la industria extractiva, la del suministro de agua, las actividades financieras y de seguros o las actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento, que en ningún caso superan los 4.300 afiliados.
Y, sin embargo, el empleo doméstico ha tenido mucho más difícil conquistar los derechos laborales que se les presuponen al resto de trabajadores. Hasta el año 2012, las trabajadoras del hogar no accedieron a 'privilegios' básicos como que su empleador cotizara por ellas desde la primera hora trabajada -antes solo era obligatorio si ejercía durante más de 20 horas a la semana-; que hubiera un contrato por escrito en el que se establecieran las horas, las tareas y el periodo de vacaciones; o que tuvieran derecho a una baja remunerada desde el cuarto día.
Que se consiguiera aquel avance, un salto cualitativo que ha permitido que mejore la calidad laboral y de vida de todas granadinas que dependen del empleo doméstico, no acabó con las reivindicaciones. Porque hoy, cinco años después de que el Gobierno decidiera regularizar el sector, las trabajadoras del hogar siguen siendo consideradas trabajadoras de segunda. Todavía hoy, las empleadas domésticas no tienen derecho a cobrar el paro, lo que significa que si son despedidas por sus empleadores se encuentran, de la noche a la mañana, sin ningún ingreso. "Hasta que no consigamos el derecho al desempleo no estaremos en condiciones de igualdad", aseguró ayer la portavoz de la Plataforma de Trabajadoras del Hogar de Granada, Laura Guillén, durante la presentación de las tablas salariales para 2017.
La plataforma, que recordó la importancia que tiene el sector pese a su escasa visibilidad -basta preguntarse qué habría pasado si ayer, Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, ninguna hubiera acudido a su puesto-, indicó que el Gobierno tiene por delante todavía la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo, un documento que equipara los derechos de las empleadas del hogar a los del resto e incluye la posibilidad de que cobren la prestación por desempleo. Guillén explicó que el convenio ya ha sido respaldado por países como Alemania, Italia, Portugal o Irlanda, por lo que instó al Ejecutivo a que dé el paso y complete el camino que inició en el año 2012.
Otras de las reivindicaciones de la plataforma se centran en que los empleadores respeten el derecho de que sus trabajadoras cuenten con dos días de asuntos propios, de forma que puedan tener cierta flexibilidad sin tener que descontarse por ello jornadas de vacaciones; así como que realicen los despidos conforme a la normativa y respeten el descanso vacacional remunerado.
Además, la Plataforma instó a la Inspección de Trabajo a que actúe para controlar un sector que todavía soporta elevadas tasas de economía sumergida, y que no se escude en que el empleo se desarrolla en el ámbito privado. Según Guillén, hay "fórmulas" que permitirían a los inspectores actuar y ejercer un mayor control sobre la actividad regular y, sobre todo, la irregular. Según los cálculos de la plataforma, todavía puede haber entre 8.000 y 9.000 granadinas que desempeñan su trabajo en la economía sumergida, unas cifras que representarían casi un 60% del total de la actividad que genera el sector, que según las estimaciones de la plataforma cuenta con unas 14.000 empleadas.
Con todo, la labor de concienciación que desempeña la Plataforma de Trabajadoras del Hogar ha dado sus frutos. Granada es la tercera provincia andaluza que cuenta con un colectivo regularizado más amplio, solo por detrás de Málaga, donde trabajan como empleadas domésticas 12.249 personas; y Sevilla, con una plantilla que superaba al cierre del mes de febrero los 13.482 miembros. En el resto de las provincias el número de trabajadores que componen el sector es menor: en Cádiz hay 4.332 trabajadoras del hogar afiliadas; en Córdoba, 3.769; en Almería, 2.935; en Jaén, 2.227; y en Huelva, 1.571.
Con estas cifras, el colectivo de trabajadoras del hogar tiene ya un peso del 2% en el conjunto del tejido productivo granadino (del 3,1% si solo se tienen en cuenta los trabajadores por cuenta ajena), aunque el valor de su actividad es mucho mayor, ya que resulta fundamental para facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral de miles de familias granadinas.
El empleo doméstico, además, es un sector clave para el colectivo de inmigrantes que residen en Granada, ya que según los datos oficiales, casi un 30% de las trabajadoras del hogar que están afiliadas a la Seguridad Social son extranjeras (1.334). Este porcentaje es muy superior al peso que tienen los trabajadores inmigrantes sobre el conjunto del músculo laboral granadino, que apenas llega al 5,7%.

jueves, 30 de marzo de 2017

'Estamos a tiempo de frenar la sexta extinción, que acabaría con el ser humano' elhuffingtonpost

RICARDO GAMAZA
Pedro Jordano (Córdoba, 1957) es uno de los 56 españoles incluidos en la lista World's most influential scientific minds del Instituto de Ciencias de la Información de Estados Unidos. Su labor como investigador especializado en el estudio de la biodiversidad desde la perspectiva de la ecología y de la evolución le ha hecho merecedor del premio Mercer Award de la Ecological Society of America (2008), el premio Rey Jaime I de Conservación del Medio Ambiente (2014) y el premio al Mejor libro del año en Ecología, de la Sociedad Británica de Ecología, por "Redes de Mutualismo", publicado por la Universidad de Princeton.
Pregunta. Los científicos consideran que se produce una extinción en masa cuando se cumplen tres condiciones: afecta al menos a tres cuartas partes de los seres vivos terrestres o marinos, se produce en un periodo "breve" (desde una perspectiva del tiempo geológico), y acontece sobre una gran extensión del planeta. Usted sostiene que las tres circunstancias se están dando en la actualidad. ¿Estamos ante la sexta gran extinción?
Respuesta. Estamos asistiendo a pérdidas de biodiversidad sin precedentes. No tanto en su magnitud- por ejemplo, en la gran extinción del final del Devónico, hace entre 410 y 360 millones de años se estima que se extinguió el 83% de la biota marina- sino en su rapidez. Es algo que está ocurriendo muy rápidamente y a escala planetaria. Por ejemplo, en Doñana tenemos registradas, históricamente, 42 especies de libélulas, pero hoy día no encontramos más de 25 especies; desde 1959, 7 de las 10 especies de libélulas incluidas en la Lista Roja han desaparecido en Doñana.
Un sistema económico como el nuestro, basado en la expansión infinita, se acabará estrellando en los límites finitos de los ecosistemas.
Lo que observamos al estudiar la tasa de extinción actual de especies son dos aspectos: en primer lugar, que la tendencia es creciente; en segundo lugar, que es muy rápida. Inevitablemente, un sistema económico como el nuestro, basado en la expansión infinita, se acabará estrellando en los límites finitos de los ecosistemas. Nuestra economía explota ecosistemas naturales al máximo posible, y externaliza los costes de esta explotación. El resultado es perverso. Yo pienso que sí podemos detener la tendencia, pero antes debemos frenarla, replanteando la sostenibilidad de nuestro uso de los recursos naturales a través de economías circulares, que no se basen en el uso irrecuperable de unos recursos finitos.
P. Según un estudio de la prestigiosa revista Nature, en los últimos 500 años se ha reducido en un 8,5% la diversidad local en diferentes ecosistemas. ¿Es una tendencia hacia la extinción?
R. Las extinciones "locales" se producen muy frecuentemente; por ejemplo, en bosques fragmentados en los trópicos se pierden rápidamente las especies animales de mayor tamaño, que precisan de amplias áreas para mantenerse. Para que se pierda una especie deben desaparecer sus poblaciones locales, algo que ocurre más a menudo a especies raras, endémicas, o de distribución muy restringida. La cuestión es que cuanto más cerca está una especie de la desaparición de sus poblaciones, más riesgo tiene de encontrarse atrapada en lo que los ecólogos denominamos un vórtice de extinción. Se produce algo así en especies muy amenazadas, como el lince ibérico, donde los efectos de escasez de individuos, consanguinidad elevada, incidencia de patógenos y enfermedades, etc., se suman para hacer que todo vaya cada vez peor. Y para un ecosistema, una pérdida local de casi un 9% de su biodiversidad representa el colapso de funciones ecológicas que son cruciales para su persistencia.
P. ¿El proceso de la extinción es reversible?
R. Es perfectamente reversible si no se alcanza lo que denominamos un punto de "no retorno", como demuestra el caso del agotamiento de las pesquerías cuando se gestionan de forma insostenible. Hay casos de éxito de recuperación de especies al borde de la extinción, pero otros muchos en que hemos llegado demasiado tarde o con un diagnóstico de situación erróneo por haber sido deliberadamente favorables en nuestras apreciaciones. Yo creo que entra en el ámbito de la ciencia ficción considerar si la extinción completa (por ejemplo, de los mamuts, o del lobo de Tasmania) es reversible por técnicas de ingeniería genética; yo centraría nuestros esfuerzos en preservar especies que están ya dentro de ese vórtice de extinción al que antes me refería.
P. Cada año se descubren 18.000 nuevas especies. Se calcula que hay entre 9 y 12 millones de especies en todo el planeta. ¿Cómo es posible que ni siquiera sepamos aún cuantas especies hay en el mundo?
R. La biodiversidad de la Tierra es uno de los dos grandes espectáculos a los que podemos asistir como habitantes de este planeta; el otro es el cosmos, el universo. Ambos tienen dimensiones (salvando las enormes diferencias, por supuesto) difícilmente abarcables. El trabajo de exploración que requiere prospectar la biodiversidad de un territorio es inmenso, ya que una alta proporción de especies son muy raras y tienen distribución geográfica muy restringida en áreas muy remotas. Por ejemplo en Doñana, que es un área bien prospectada, se describió una nueva especie de hormiga hace sólo un par de años. Por otro lado, las nuevas técnicas de secuenciación masiva están desvelando lo que denominamos biodiversidad críptica, escondida, diversidad biológica que no resulta evidente por caracteres morfológicos pero que mantiene especies diferenciadas por variaciones sutiles de su acervo genético. Esa biodiversidad es mucho más alta de lo que esperábamos, por ejemplo entre microorganismos oceánicos o en el subsuelo.
P. Además de la preocupante desaparición de especies, lo que más os preocupa a los investigadores son las interacciones entre ellas para crear ecosistemas complejos, como en el caso de la dispersión de semillas o los polinizadores. ¿Todas las especies estamos conectadas, como si fuese un gran internet que ocupa toda la naturaleza?
R. Así es. Los ecosistemas son sistemas complejos constituidos por miles de componentes (las especies) que interaccionan entre sí. Al igual que el cerebro, que el metabolismo de una célula, o que un circuito integrado, su funcionamiento depende de esas interacciones; el "todo" es bastante más que la suma de las "partes". Desvelar esta funcionalidad de sistemas tan complejos para ser capaz de repararlos cuando se alteran (pensemos en el Alzheimer, en las disfunciones metabólicas provocadas por enfermedades raras, o en la grave alteración de ecosistemas a gran escala) es uno de los grandes retos de la ciencia del siglo XXI. Una característica perversa de tales sistemas complejos es que la existencia de esa tupida red de interconexiones causa efectos en cadena: la pérdida de una de las partes o la disfunción de alguna interacción importante causa disfunciones aplazadas. Por ejemplo, el enorme nivel de deshielo al que hemos asistido este año pasado en el Ártico causará efectos importantes en corrientes marinas, emisión de gases de efecto invernadero en lugares del planeta muy apartados y con plazos temporales muy amplios. Queremos entender qué características confieren robustez a estos sistemas complejos y cómo podemos preservarlas.
Hasta 470 especies distintas de mamíferos son cazadas en las selvas tropicales, de las que casi el 20% están amenazadas.
P. Cuando desaparece una interacción entre especies que es esencial se puede producir el síndrome del bosque vacío. ¿Podría explicarlo con un ejemplo?
R. Usamos esa expresión de "bosque vacío" desde que Redford la acuñó en 1992 para describir aquéllas situaciones en que, generalmente por presión excesiva de caza, muchas especies animales- especialmente las de mayor tamaño como grandes depredadores o grandes mamíferos- disminuyen drásticamente en número de individuos. Hasta 470 especies distintas de mamíferos son cazadas en las selvas tropicales, de las que casi el 20% están amenazadas.
Lo que ocurre entonces, antes de que la especie se extinga, es que sus funciones ecológicas ya se han perdido, al ser su abundancia muy baja. Por ejemplo, en bosques tropicales la sobrecaza hace casi desaparecer especies de grandes mamíferos como los tapires, los jaguares u otros grandes depredadores, las aves grandes como tucanes o pavones, o los grandes simios. En un fragmento de bosque tropical de mediano tamaño tal vez puedes ver huellas de algún tapir, o avistar un tucán; pero su abundancia es tan baja que su función ecológica- por ejemplo, como dispersores de semillas de árboles- se ha perdido completamente. Algo análogo ocurre en nuestros bosques españoles: se han perdido, o son muy raros, grandes depredadores como lobos, osos, linces, grandes rapaces, etc., y ello da lugar a ecosistemas "enfermos". Es una forma perversa de extinción, porque en un "bosque vacío" se han perdido los servicios ecológicos de las especies mucho antes de que las especies se extingan.
Tan importante como restaurar especies, como hacemos por ejemplo al reforestar un área devastada por un incendio, es restaurar sus funciones ecológicas.
P. Si como usted y sus colaboradores defienden esa red de relaciones entre las especies son el sustento de la biodiversidad. Si las interacciones son también biodiversidad, se podría poner freno a la sexta extinción si se descubren los elementos esenciales para que los ecosistemas sigan siendo funcionales, ¿no es así?
Efectivamente, la huella humana en los ecosistemas naturales es inmensa. Si queremos recuperar la biodiversidad, tal vez es inalcanzable recuperar un bosque a su estado prístino, inalterado. Dada la complejidad enorme de la biodiversidad, podemos intentar identificar aquéllas especies clave que es prioritario recuperar en los ecosistemas alterados, ya que ese núcleo de especies, y sus funciones ecológicas, puede contribuir de forma efectiva a acelerar el proceso de restauración. En relación con esto, tan importante como restaurar especies (como hacemos por ejemplo al reforestar un área devastada por un incendio) es restaurar sus funciones ecológicas.
P. ¿Tenemos tiempo para frenar la sexta extinción? Y lo que es más grave para nuestra especie ¿puede que el Antropoceno acabe paradójicamente con la extinción de la especie que ha producido estos cambios: el ser humano?
R. Hay tiempo porque el diagnóstico está hecho. Sabemos a qué nos conducirá ser ignorantes sobre el cambio climático; ¿porqué no asumimos las medidas efectivas para combatirlo? Esas medidas no necesariamente han de suponer pérdida de calidad de vida, como afirma el populismo negacionista, sino dar un golpe de timón hacia formas de consumo de recursos mucho más sostenibles. En el caso de la pérdida de biodiversidad, los 25 "puntos calientes" o hotspots de biodiversidad del planeta sólo representan el 1.4% de la superficie terrestre, pero albergan el 65% de las especies. ¿Tan difícil sería adoptar una estrategia efectiva de conservación de esas áreas a escala global? Tanto el panel intergubernamental de cambio climático (IPCC) como el recientemente creado para la conservación de la biodiversidad (IPBES) ofrecen diagnósticos muy claros y fundamentados en la evidencia. Las iniciativas de estos paneles deben llevarnos a los científicos a escapar del síndrome de Casandra, según el cual estaríamos condenados a ser simples vaticinadores a quienes nadie cree, y pasar a acciones efectivas de conservación junto a políticos e instituciones.
P. Usted procede de una larga estirpe familiar de biólogos. ¿Estaba predestinado a ser investigador?
R. No, no nacemos predestinados a nada, afortunadamente. Uno es lo que hace de sí mismo, como decía Jean Paul Sartre. Así debe ser en un sistema democrático con garantías de igualdad de oportunidades basada en educación y acceso al conocimiento. En mi caso tuve la inmensa fortuna de tener unos referentes excepcionales y la ciencia estaba ahí, omnipresente. Mi padre, por ejemplo, conocía muy bien la ciencia, y la explicaba maravillosamente. Si desde pequeño eres consciente de esas referencias, entonces te puedes creer predestinado, pero no es así. Podría haber sido feliz en otros oficios, pero nunca me lo planteé en serio. Siempre, desde muy pronto, me atrajo la ciencia y especialmente los animales, las plantas y la naturaleza. Lo demás, salvo contadas excepciones (arte, música), me interesa bastante poco, tal vez porque soy consciente del tiempo limitado del que dispongo.
P. ¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?
R. Todo. Muy especialmente dos aspectos: el trabajo en el campo y la sensación de estar continuamente aprendiendo. En lugar muy destacable también, la relación con otros científicos de diferentes países con los que trabajo en colaboración. Las cosas (pocas) que no me gustan quedan pulverizadas por los muchos buenos momentos.
P. Explique brevemente dónde y cómo se desarrolla su labor investigadora.
R. Mi trabajo se desarrolla tanto en campo como en laboratorio. Trabajo en espacios naturales protegidos, como parques nacionales, etc., en el sur de España (PN Alcornocales, Doñana, Cazorla), Islas Canarias y norte de Extremadura. También, desde hace 16 años, trabajo en la selva tropical, Mata Atlantica, en el sureste de Brasil. En campo llevamos a cabo observaciones y experimentos sobre diferentes aspectos de interacciones ecológicas entre animales y plantas y las consecuencias de su extinción. El trabajo de campo es intenso y puede ser duro, a veces en lugares remotos y en condiciones no cómodas, pero es lo que los ecólogos solemos valorar más. En el laboratorio trabajamos con técnicas genéticas y con análisis estadístico de datos y modelos matemáticos.
Necesitamos crear un "ecosistema de conocimiento", que ampare a grupos científicos de calidad contrastada y así mejorar el nivel medio de nuestra ciencia.
P. ¿Qué cambiaría en la ciencia española?
R. La situación de la ciencia en España no puede ser cambiada por una persona. Precisamos activar en la sociedad el interés por el conocimiento, la conciencia de que saber más de nuestro mundo nos hace más felices y nos ayuda a vivir mejor. Sólo así valoraremos la importancia de la ciencia. Hace falta liderazgo científico con visión clara que trace un camino de progreso, y apoyo de las administraciones para la investigación. Necesitamos crear un "ecosistema de conocimiento", que ampare a grupos científicos de calidad contrastada ya que apoyar la excelencia investigadora ayudará a mejorar el nivel medio de nuestra ciencia.
Pero la ciencia española mantiene una disminución de financiación desde 2008, que acumula ya más de un 30% de pérdida. Además de financiación insuficiente, mantenemos estructuras administrativas obsoletas, inflexibles e inadecuadas a la dinámica actual de las instituciones y grupos de investigación punteros, extremadamente dinámicos e internacionalizados. La Agencia Estatal de Investigación ya está creada hace un año y medio, pero no acaba de despegar. En estas condiciones de muy baja prioridad para la ciencia es muy difícil situarnos a la vanguardia de la ciencia mundial.
Respecto a recursos humanos, la ciencia española vive una situación de "tormenta perfecta": en los próximos años se jubila una generación de científicos excelente- que se incorporó al sistema académico en los años 60 y 70 del s. XX, lo que conlleva una pérdida de conocimiento y de "saber hacer"; por otra parte, no se incorporan jóvenes científicos- especialmente mujeres- por carencias de financiación y falta de plazas. Son dos ingredientes perfectos para provocar un colapso.
P. ¿Cree que la ciencia logra llegar al gran público? ¿Considera importante que ello suceda?
R. No llega lo suficiente, aunque recientemente hay mucha más difusión de la ciencia en los medios y más científicos implicados en difundir sus resultados. El gran público en España no tiene interés en la ciencia. Según la encuesta del CIS, sólo el 10% de los ciudadanos se encuentra "especialmente interesado" en la ciencia y menos del 5%, bien informado. No debemos sorprendernos por ello: si revisamos la historia de ciencia en España, nunca hemos tenido esta prioridad. Es algo que señalaban Jovellanos, Carracido, Ramón y Cajal y otros muchos ya desde mediados del siglo XVII. Pero mi impresión personal cuando hago actividades de divulgación científica es que hay amplios sectores muy interesados por la ciencia y afanados en conocer más, especialmente niños y jóvenes.
La ciencia, por tanto, no sólo nos hace ciudadanos con más conocimiento, sino mejor equipados para desarrollar nuestra vida libremente.
Y sí, es muy importante que la ciencia llegue fluidamente al gran público. La razón es que la ciencia es absolutamente fascinante; aunque a veces no nos dé respuestas, sí nos da un protocolo de búsqueda basada en la evidencia y no en la superstición, la creencia o la adivinación. La ciencia, por tanto, no sólo nos hace ciudadanos con más conocimiento, sino mejor equipados para desarrollar nuestra vida libremente; por eso la ciencia es uno de los mimbres fundamentales de una sociedad democrática. Como decía Carl Sagan, la ciencia nos da herramientas para detectar el engaño, los trucos, y la superchería; pero cuando los científicos no explicamos bien la ciencia, estamos dejando hueco libre a las pseudociencias. Por otro lado, como humanos tenemos una curiosidad inagotable y la ciencia nos ofrece un territorio de exploración extensísimo.